Nuevo modelo operativo

Para conseguir una óptima implementación del Plan Estratégico, la organización de Repsol evoluciona con el despliegue de cuatro áreas de negocio.

Upstream

Se enfocará en áreas geográficas clave, priorizando el valor sobre el volumen y reduciendo las emisiones de su cartera de activos. Sus fortalezas, como la flexibilidad, eficiencia y alto nivel tecnológico, le permitirán aumentar su aportación al Grupo y generar caja positiva a pesar de reducir la intensidad de inversión.

Industrial

El área industrial mantendrá su elevada competitividad y el liderazgo en Europa de sus activos, mejorará su rentabilidad. Para ello, ajustará su capacidad, construirá nuevas plataformas líderes en negocios neutros en carbono y reducirá sus emisiones en más de dos millones de toneladas de CO2. Abarcará las áreas de Refino, Trading, Mayorista de gas, Biocombustibles y Química.

Generación baja en emisiones

Este negocio continuará aumentando su cartera de activos y su iniciada expansión internacional, con el objetivo de ser un operador global, con una capacidad de generación que alcanzará los 7,5 gigavatios (GW) en el año 2025 y los 15 GW en 2030. 

Cliente

Esta nueva unidad de negocio, creada para potenciar la oferta multienergía de la compañía, dará respuesta a cualquier necesidad energética y de movilidad de sus clientes, que actualmente superan los 24 millones. Aglutinará las áreas ya existentes de Movilidad, GLP, Movilidad eléctrica, Comercialización de electricidad y gas, Soluciones energéticas y Lubricantes.

 

Áreas de negocio

 

Este nuevo modelo plantea la entrada de socios o inversores adecuados en el área de Generación baja en emisiones, o incluso su salida a Bolsa, lo que supondrá un importante impulso para la consecución de objetivos y garantizará un mayor retorno de nuestras operaciones. 

Los cuatro principales pilares de negocio estarán apoyados por áreas corporativas y de servicio más eficientes, con lo que incrementará la obtención de resultados y el afloramiento de valor. 

La digitalización también desempeñará un papel fundamental en la nueva organización, gracias a la inteligencia artificial, la automatización de operaciones o las soluciones en la nube. El Plan prevé que el impacto positivo de los proyectos de digitalización supere ya en 2022 los 800 millones de euros anuales respecto al inicio del Programa de Digitalización, en 2018.