Una retribución atractiva

Repsol mantiene su firme compromiso de ofrecer a los accionistas una remuneración entre las más atractivas de su sector en Europa y también del Ibex-35, pese a la complejidad del entorno actual. Lo haremos posible combinando el pago en efectivo con la recompra de acciones.

De este modo, el dividendo pasará a ser en efectivo, de 0,60 euros por acción, cantidad que se incrementará progresivamente a lo largo del nuevo Plan Estratégico hasta 0,75 euros por acción. La previsión es que, incluyendo el pago en efectivo y la recompra de acciones que se realizaría a partir de 2022, podrá superar un euro por acción en 2025.

"El dividendo pasará a ser en efectivo, de 0,60 euros por acción creciente hasta 0,75 euros por acción durante el periodo del Plan"

Josu Jon Imaz, Consejero Delegado de Repsol, sostiene al respecto que “basándonos en nuestras fortalezas, vamos a seguir una ruta rentable y realista, con la que podremos crecer, maximizando el valor para nuestros accionistas y asegurando el futuro”.

El Plan se autofinanciará incluso en escenarios adversos de precios y garantizará una sólida posición financiera y un refuerzo de los ratings de las agencias internacionales.

Retribución líder para el accionista

 

Como se aprecia en el gráfico, durante los dos primeros años del Plan Estratégico se plantea una retribución resiliente (en un escenario de 40 $/barril de Brent), mientras que en los tres últimos ya se prevé un incremento significativo del dividendo con excesos de caja orgánicos en un entorno de precios más favorable.

Para la compañía, la remuneración al accionista es una de las prioridades de la asignación de capital partiendo de un escenario base. En el caso de que los precios sean superiores a los estimados, se plantea además una retribución adicional para el accionista.