Operador global en generación de bajas emisiones

El área Generación baja en carbono es uno de los cuatro pilares del nuevo modelo organizativo de la compañía, con una capacidad de generación que entre 2020 y 2025 se incrementará a un ritmo superior a 500 MW anuales.

El objetivo es ser un operador global, con una capacidad de generación que alcanzará los 7,5 gigavatios (GW) en el año 2025 y los 15 GW en 2030.

Para ello, la compañía planea continuar con el rápido crecimiento orgánico del negocio de producción de energía solar, eólica e hidroeléctrica a partir del desarrollo de una cartera de proyectos en operación atractiva y equilibrada entre las distintas tecnologías y localizaciones geográficas.

Entre las iniciativas que se contemplan está la ampliación en 1 GW de capacidad de la central de bombeo hidroeléctrico para almacenamiento de Aguayo (Cantabria), que constituirá la mayor inversión de la historia de esta comunidad autónoma (aproximadamente 700 millones de euros). A esto se sumará la adquisición de activos internacionales de renovables para impulsar la expansión fuera de España, centrada en otros mercados de Europa y América. De momento, Chile es el país donde Repsol ya cuenta con una sólida cartera de proyectos de este tipo en fase avanzada –con un crecimiento material a corto plazo y una rentabilidad robusta– gracias a su joint venture con Ibereólica.

El EBITDA del área se multiplicará por ocho frente al resultado de 2019, hasta los 331 millones de euros, mientras que las inversiones alcanzarán los 1.400 millones de euros anuales en 2025, ocho veces superiores a las realizadas en 2019.

Entre los años 2025 y 2030, Repsol acelerará el crecimiento orgánico de su capacidad de generación con el desarrollo de proyectos que supondrán más de 1GW anual. El objetivo es iniciar la próxima década consolidado como un actor internacional relevante en la generación renovable.

 

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