La refinería de Cartagena producirá biocombustibles avanzados

Repsol construirá en su refinería de Cartagena (Murcia) la primera planta en España de fabricación de combustibles avanzados, que se producen a partir de residuos, y suministrará 250.000 toneladas al año de este tipo de combustibles para aviones, camiones y coches.

En la nueva instalación de su complejo industrial cartagenero, la compañía empleará la ruta tecnológica más evolucionada para, a partir de hidrógeno y materia prima reciclada, fabricar biocombustibles avanzados, como hidrobiodiésel (HVO por sus siglas en inglés), biojet, bionafta y biopropano. El resultado serán unos biocombustibles que se pueden usar en los motores actuales sin necesidad de modificaciones y que significarán un ahorro de emisiones de 900.000 toneladas de CO2 al año, una cantidad similar al CO2 que absorbería un bosque del tamaño de 180.000 campos de fútbol. 

Esta planta constituye un ejemplo de la apuesta de la compañía por la economía circular, uno de los pilares de su Plan Estratégico 2021-2025. Supondrá una inversión de 188 millones de euros y en su construcción trabajarán unos mil profesionales de diversas disciplinas. 

Refineria de Cartagen

Producción de Biojet

En Cartagena se fabricará también biojet para aviación, un biocombustible que Repsol ya empezó a producir el pasado verano en su complejo industrial de Puertollano (Ciudad Real), donde elaboró las primeras 7.000 toneladas de keroseno con biojet del mercado español, que aportaron una reducción de emisiones equiparable a la que supondrían 40 vuelos Madrid-Barcelona. 

Recientemente, el complejo industrial de Tarragona fabricó un segundo lote de 10.000 toneladas a partir de biomasa, que supondrá una reducción de emisiones equivalente a 55 vuelos entre las dos mismas ciudades. 

Su producción tendrá continuidad con la fabricación de más lotes de este biocombustible en otros complejos industriales del grupo. “La línea de biojet, tanto el producido a partir de residuos como el obtenido de biomasa, es también prioritaria para nosotros porque para la aviación aún no son factibles otras opciones de descarbonización, como la electrificación”, detalla Miguel Ángel García Carreño, gerente de Desarrollo de Procesos de Repsol Technology Lab.