Recorrer el Camino de Santiago en los tiempos del Coronavirus

Si estás pensando en conmemorar este Xacobeo 2021-2022 emprendiendo alguna de sus más de 50 rutas, no solo tendrás que planificar cuidadosamente tus etapas, medios de transporte o alojamientos y entrenarte para alcanzar una buena forma física. También te resultará imprescindible una exhaustiva preparación del recorrido teniendo en cuenta las restricciones y las estrictas medidas de seguridad impuestas. La Guía Repsol ha preparado una serie de artículos para que organices con todo detalle una aventura tan placentera como segura. En este artículo condensamos lo más destacado. 

La tradición del Xacobeo se remonta a 1122, fecha en la que el papa Calixto II concedió a la catedral de Santiago de Compostela el privilegio del Jubileo siempre que la festividad de su santo patrón coincidiera con domingo. Este año se da esa circunstancia, que no sucedía desde hace once años, en 2010, y no volverá a celebrarse hasta 2027. Además, éste será un año jubilar único: de forma excepcional y a causa de la pandemia, la Santa Sede ha permitido prolongarlo hasta el 31 de diciembre de 2022. 

Cuando el Camino de Santiago nació en la Edad Media, cada peregrino lo iniciaba en la puerta de su casa, confluyendo en los ramales más importantes a medida que se acercaban a Compostela. Aparte del ramal principal, llamado Camino Francés –que se inicia en la localidad navarra de Roncesvalles– el territorio español está cruzado por más de 50 Caminos de Santiago. Todas las Comunidades Autónomas y todas las provincias cuentan con, al menos, una ruta reconocida y balizada.

Los caminos más populares y curiosos de la Península Ibérica

El Camino Francés es el que más se recorre en la actualidad, seguido a distancia por el salvaje Camino del Norte; la ancestral Vía de la Plata y el Primitivo, donde empezó todo. 

Fuera de territorio español pero sin salir de la península ibérica se inicia el también popular Camino Portugués, mientras que el más asequible (por corto) sería el Camino Inglés, que a pesar de lo que su nombre puede dar a entender, se desarrolla únicamente en la provincia de A Coruña, igual que el Camiño dos Faros, que transcurre por la Costa da Morte.

Otra opción es elegir una ruta menos conocida, como el Camino de los Blendios, la tradicional Vía de la Lana o el Camino Olvidado, cuyo nombre lo dice todo, junto a otros tan contemporáneos como el Camino de Madrid y el Camino de Benidorm

Epicentro en la restaurada Catedral de Santiago

El conjunto de itinerarios compone una sorprendente red cuyo trazado conforma en el mapa una estrella con epicentro en la Catedral de Santiago, el destino donde los peregrinos confluyen. En especial en este Xacobeo, en el que el templo se reestrena, después de una prolongada restauración que ha durado más de una década y que tiene en el Pórtico de la Gloria su mayor atractivo. Recuperado el esplendor que se ocultaba detrás de capas y siglos de humedades, hongos, humos y restauraciones poco adecuadas, la llamada Capilla Sixtina del arte románico culmina el Camino de Santiago.

Las posibilidades del Camino son interminables: desde el recorrido de principio a final, del tirón y a pie durante cuatro o cinco semanas, hasta un viaje de fin de semana en automóvil por cualquiera de sus tramos. Sin embargo, realizar una ruta completa es la manera más habitual y que puede acreditarse con la Compostelana, el documento que debe sellarse cada día en el albergue donde se duerme. Así lo hicieron los 350.000 peregrinos que la presentaron en 2019, último año sin limitaciones antes de la aparición de la pandemia en 2020, momento en que su número quedó muy reducido.

Llegada en bicicleta a la Catedral de Santiago

Qué tener en cuenta antes de empezar

Las razones para hacer el Camino son muy diversas, aunque la circunstancia más determinante para lanzarse a la ruta es el tiempo del que se dispone. Tener una mínima forma física es la otra condición indispensable. Aunque se trate únicamente de caminar, para hacer una tirada entre veinte y veinticinco kilómetros, son necesarias unas cinco o seis horas andando. Si encima hay que hacerlo durante más de treinta días seguidos, el desafío es mayúsculo.

La bicicleta es la segunda opción preferida de los peregrinos: unos 25.000 ciclistas al año recorren el Camino de Santiago. En este caso, la ruta suele durar entre once y catorce días, aunque se necesita una buena bici y ser capaz de realizar tiradas de más de cincuenta kilómetros, subiendo en ocasiones puertos importantes, con un equipaje de más de diez kilos, lo que exige un riguroso entrenamiento previo de un mínimo de cuatro meses. 

A la hora de emprender el Xacobeo también hay que valorar las circunstancias ambientales y meteorológicas de cada Camino, así como del periodo del año elegido para el viaje. En pleno verano no es conveniente aventurarse en rutas como la Vía de la Plata o cualquiera de los ramales de Andalucía y el Levante español, a causa de las temperaturas y la dificultad de proveerse de agua. Por contrario, el invierno no es el mejor momento para los ramales norteños, que cubren de nieve algunos de sus tramos más duros, como el puerto de O Cebreiro en el Camino Francés. Primavera y otoño son las mejores épocas del año para cualquiera de los ramales. 

Otras cuestiones importantes para planificar con antelación son qué calzado elegir, qué cocinar rico y fácil o qué llevar en la mochila. También puede ser útil consultar libros y guías o la serie televisiva Tres caminos para inspirarse.

Decálogo para hacer el Camino de Santiago respetando las medidas anticovid-19

El coronavirus ha obligado a tomar una serie de medidas que afectan a la manera en que debe recorrerse el Camino de Santiago y al comportamiento de los romeros. Afectan sobre todo a las posibles restricciones de acceso que se hayan establecido en algunas de las comarcas, ciudades y municipios que se vaya a pasar, así como a los propios albergues. La mejor manera de no encontrarse por sorpresa con perímetros cerrados o aforos limitados es contactar con las autoridades locales de cada lugar, para recibir la información actualizada.

Aquí van algunos consejos y recomendaciones a tener en cuenta: 

1. Una vez en el Camino, ante los menores síntomas sospechosos, como tos, molestias de garganta, dificultad de respirar y fiebre, tanto propios como de cualquier otra persona con la que se coincida, hay que suspender la marcha y acudir al centro sanitario más cercano.
2. La pandemia ha obligado a añadir en el tradicional equipaje del peregrino un kit sanitario compuesto por saco de dormir (puesto que en los albergues se han retirado sábanas y mantas); cubiertos y recipientes personales para las comidas; elementos higiénicos que incluyen suficientes mascarillas, hidrogel y pulverizador desinfectante.
3. Los hábitos de la nueva realidad peregrina obligan a dejar la mochila en el exterior de albergues y recintos cerrados, evitando su contacto con las de otros peregrinos, distanciándola o introduciéndola en una bolsa de plástico desechable.
4. Si la ruta se hace en bicicleta, debe evitarse aparcarla en contacto con las de otros peregrinos. 
5. Cada vez que se vaya a utilizar cualquier elemento, como un asiento, debe desinfectarse. También el grifo y el caño de las fuentes en las que se recoja agua. 
6. Utilizar el móvil para pagar siempre que sea posible: pernoctas, menús de restaurantes y productos en tiendas. Camino de Santiago
7. Hay que ser muy escrupuloso en mantener la distancia social de seguridad con los demás peregrinos en las paradas, miradores y también durante la marcha.
8. Cualquier cura derivada de un incidente durante la marcha, como ampollas, rozaduras, esguinces, etcétera, debe realizarse en un centro sanitario. En los albergues se han retirado los botiquines y no es posible realizar cura alguna en su interior. 
9. Es obligado realizar una reserva previa en los albergues en los que se prevé pernoctar. Estos han aplicado un protocolo integral para afrontar la crisis sanitaria de la manera más segura. Algunos de ellos están cerrados hasta que cambien los datos de la pandemia. Y los que continúan abiertos han limitado el número de plazas disponibles, entre el 50 y el 75 por ciento, y establecido medidas para la estancia en su interior, destinadas a mantener la distancia personal de seguridad y a reducir al máximo el contagio por cuestiones de limpieza. Es habitual que muchos de ellos hayan cerrado las zonas comunes, como cocina, comedor, lavadero y tendedero, incrementando la desinfección y evitando el uso de elementos comunes, como las sábanas y mantas. 
10. Estar pendientes de las circunstancias de cada tramo en tiempo real. La Xunta de Galicia ha puesto en marcha una plataforma online alberguesxacobeo.gal y un teléfono: 881 850 288, en los que se da información actualizada y dónde ofrecen consejos y señalan las obligaciones de los peregrinos.