ARiA, un gran cerebro digital para la toma de decisiones

La plataforma de big data analytics de Repsol recibe multitud de datos procedentes de diferentes fuentes, los analiza y, en función de la información que extrae, desarrolla algoritmos y modelos predictivos, haciendo más fácil la toma de decisiones a las empresas. Hasta la fecha, más de 50 proyectos ya la utilizan.

A través de los sentidos, los humanos captamos toda la información de nuestro entorno y sacamos nuestras propias conclusiones. ARiA, nuestro ‘cerebro digital’ funciona de manera similar: recaba toda la información procedente las diferentes áreas de negocio y crea algoritmos y modelos predictivos. A partir de ahí, son las personas las que toman las decisiones correspondientes, en función precisamente de los resultados extraídos de los datos.

“En una compañía en la que manejamos cantidades ingentes de información de muchas áreas diferentes, es de vital importancia clasificar los datos en los llamados data lakes, repositorios capaces de almacenar grandes volúmenes de datos en bruto, para después catalogarlos, medir su calidad y sus posibilidades de uso”, precisa el Director de Data & Analytics de Repsol, Juan José Casado.

La idea es captar grandes cantidades de datos, siempre de calidad y que aporten valor, para traducirlos en información que resulte útil a las empresas a la hora de actuar y, por tanto, ser más ágiles en las respuestas e, incluso, anticiparse a cualquier imprevisto o incidencia futura. “Las compañías están evolucionando hacia un nuevo paradigma donde los datos se desacoplan de sus aplicaciones de origen y empiezan a ser considerados un activo en sí mismos de gran valor”, remarca Casado.

Uno de los valores diferenciales de ARiA es que nos ayuda a abordar los grandes retos de la descarbonización. En concreto, contribuye a mejorar la eficiencia energética de nuestros activos mediante modelos rigurosos combinados con soluciones de Machine Learning que permiten identificar desviaciones en los consumos energéticos de forma predictiva. De este modo, la compañía ha sido capaz de dejar de emitir 28.000 toneladas de CO2 durante este año, cifra que esperamos multiplicar cuando se terminen de desplegar todas las soluciones que se están desarrollando en cada uno de sus siete complejos industriales.

Entre las ventajas de ARiA, destaca la versatilidad, ya que se adapta a las necesidades de cualquier empresa que trabaje los datos como un activo estratégico. Esto además, facilita la adopción de la cultura data driven dentro de las organizaciones.

Asimismo, la información obtenida a través de esta herramienta ayuda a ofertar productos y servicios más personalizados, acorde con las necesidades de cada usuario. En nuestro caso, nos ha ayudado a desarrollar soluciones que optimizan el consumo en el hogar. Como ejemplo tenemos Vivit, una aplicación pensada para nuestros clientes de electricidad y gas, que permite consultar los consumos por día y hora, incluidos el detalle de cada electrodoméstico. Es decir, desagrega el consumo eléctrico de cada dispositivo conectado.

La plataforma ARiA ha sido reconocida por la patronal representante del sector de la industria tecnológica digital en España, Ametic. En el marco de la IV edición del foro de Ametic Artificial Intelligence Summit 2021, esta iniciativa ha sido distinguida en la categoría de ‘Mejor Uso Privado y Aplicación de la inteligencia artificial para la empresa’.

ARiA ha contribuido a la consecución de los objetivos del programa digital de Repsol, que acumula retornos de hasta 300 millones de euros en 2020 de los casos digitales desde el inicio de dicho plan. De esta cantidad, 150 millones de euros son específicos de los casos de uso desarrollados en base al uso de datos, analítica e inteligencia artificial.

Aria, un gran cerebro digital para la toma de decisiones