Biocombustibles para volar más limpio

Cuando pensamos en la movilidad del futuro nuestro imaginario recrea opciones más sostenibles. Desde Repsol llevamos años trabajando en la búsqueda de combustibles más respetuosos con el medio ambiente. Y todo apunta a que vamos en la buena dirección. Nuestra última novedad: hemos conseguido producir por primera vez en España biojet para aviones a partir de residuos.

Uno de los mayores desafíos que enfrenta el sector aéreo es lograr la descarbonización de sus flotas. Frente a esta situación, han surgido soluciones más limpias y rápidas de implantar. Nos referimos a los Combustibles Sostenibles de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés), que se han convertido en una gran apuesta para este medio de transporte. Se denomina así a los combustibles elaborados con materias primas respetuosas con el medio ambiente y previamente acreditados como tal por entidades independientes. En comparación con otras opciones, los SAF son sustitutos directos de los combustibles convencionales, lo que significa que se pueden emplear sin tener que realizar ningún cambio en los sistemas de recarga de los aviones, ni en las infraestructuras, por lo que además de poder estandarizar su uso de manera rápida, no requiere realizar ninguna inversión.

En su ciclo de vida completo, los SAF pueden evitar hasta el 80% de las emisiones de CO2, lo que unido a la mejora de la eficiencia de los motores, van a desempeñar un papel clave en la transición energética y en el futuro del sector.

En nuestra misión por contribuir a una movilidad más limpia y eficiente, nuestro Repsol Technology Lab ha explorado nuevos caminos en su carrera como centro de investigación pionero en biocombustibles. Se trata de combustibles derivados de fuentes renovables que cuando se queman liberan dióxido de carbono (CO2). El punto diferencial radica en que estas emisiones se consideran cero, debido a que se equilibran con el CO2 absorbido por las fuentes de energía renovables, origen de los biocombustibles.

En nuestra meta de alcanzar la neutralidad de emisiones en 2050, hemos conseguido diferentes ecocombustibles con el objetivo de reducir la huella de carbono. Algunos de ellos son los biocombustibles avanzados, que provienen de materias primas renovables de origen biológico o los combustibles sintéticos, denominados e-fuels, que son producidos con CO2 capturado.

¿Qué valor añadido presentan frente a otras opciones?

Mantenimiento de la flota e instalaciones

Los biocombustibles se pueden emplear en cualquier vehículo existente. A diferencia de otras alternativas, en este caso no es necesario cambiar los automóviles, lo que acelera su implantación en el mercado y evita tener que renovar la flota existente. Además, se mantiene el mismo sistema de producción y distribución.

Puerto llano

Favorece la transición en determinados mercados

Hay ciertas áreas dentro del sector del transporte muy complicadas de electrificar como el mercado marítimo, la aviación o el transporte pesado. Estos combustibles facilitan su proceso de descarbonización, reduciendo así su dependencia de otras materias primas.

Biocombustibles made in Spain

¿Sabías que hemos conseguido desarrollar un biocombustible que evitará la contaminación equivalente a 40 vuelos Madrid-Bilbao? Este verano completamos con éxito la fabricación del primer lote de biojet producido a partir de residuos en el mercado español. Todo un hito que ha tenido lugar en el complejo industrial de Petronor (Bilbao), donde se han producido 5.300 toneladas de este combustible que ahorrarán la propagación de 300 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Es la tercera vez que en Repsol elaboramos este biojet tras producirlo en las refinerías de Puertollano (a mediados de 2020) y Tarragona (principios de 2021). La diferencia es que en estas ocasiones empleamos la biomasa en la producción, mientras que esta vez hemos utilizado residuos. Una clara evidencia de la transformación de nuestros centros industriales en hubs multienergéticos, capaces de tratar con todo tipo de materias primas.