‘Hubs’ multienergéticos: así evolucionan nuestras plantas industriales

Estamos convirtiendo nuestros centros industriales en instalaciones inteligentes más autónomas y sostenibles. Para ello contamos con la tecnología y la digitalización como principales aliadas, que ya nos están permitiendo transformar nuestros centros ubicados en España, Portugal y Perú.

Hemos sido pioneros dentro de nuestro sector en aunar todos nuestros esfuerzos para convertirnos en una compañía de cero emisiones netas en 2050. Pero tan importante es tomar la delantera como hacerlo con una hoja de ruta planificada. Nuestro Plan Estratégico 2021-2025 recoge ese camino a seguir: para descarbonizar nuestra cartera de activos apostamos por un modelo energético híbrido que integre varias opciones tecnológicas y que, en el campo de la movilidad, combine la electrificación con el uso de combustibles y materiales neutros en carbono.

Plantas InteligentesEl punto clave en este proceso es la transformación de nuestros complejos industriales, para que sean más competitivos y eficientes. En el momento actual, estamos inmersos en la adaptación de cada uno de nuestros siete centros industriales para convertirlos en espacios multienergéticos, que sean capaces de tratar todo tipo de materias primas para producir materiales de baja, nula o, incluso, negativa huella de carbono. Estas se encuentran en España, Portugal y Perú y, a través de ellas, impulsaremos nuevos modelos de negocio teniendo como base la digitalización y la tecnología. Esta meta se asienta sobre cuatro pilares: eficiencia energética, economía circular, hidrógeno renovable y captura y uso del CO2.

Solo en eficiencia energética, invertiremos más de 400 millones de euros durante el periodo de duración de dicho Plan con el objetivo de reducir 800.000 toneladas de CO2 y sentar así las bases para transformar los centros industriales en instalaciones cero emisiones netas. La tecnología y la digitalización nos han ayudado a reducir el consumo energético de nuestras plantas en un 20% desde 2010.

Tenemos la ambición de tratar unos cuatro millones de toneladas al año de residuos en 2030 y ser un referente en el ámbito de los biocombustibles sostenibles, con capacidad para producir 1,3 millones de toneladas en cinco años y más de dos millones en una década. A día de hoy, la cifra alcanza las 700.000 toneladas, lo que supondría triplicar la cantidad en diez años.

Un sendero similar seguiremos con el hidrógeno renovable. Las nuevas tecnologías hacen posible la producción de este hidrógeno, como la electrólisis de agua a partir de energía renovable o la fotoelectrocatálisis con energía solar. En lo que respecta a la cuarta pata sobre la que se apoya nuestra estrategia -captura, almacenamiento y utilización del CO2 se convertirán en una parte fundamental de nuestros centros.

20% menos

de consumo energético en nuestras plantas desde
2010 gracias a la tecnología y la digitalización

400 millones

de euros en inversión a disminuir
800.000 toneladas de CO2 anuales

2021

700.000 toneladas de producción bruta de biocombustibles sostenibles

2025

1,3 millones de toneladas de producción bruta de biocombustibles sostenibles

2030

2 millones de toneladas de producción bruta de biocombustibles sostenibles

Hacia plantas nativas digitales

Todo lo anterior es posible gracias al empleo de nuevas herramientas y tecnologías como, por ejemplo, la inteligencia artificial, la automatización de las operaciones, el uso a gran escala de los gemelos digitales (digital twins) en entornos industriales, o la sensorización masiva, entre otras.

La idea es digitalizar las plantas existentes, mientras que las de nueva creación ya serán nativas digitales, orientadas a operar con la máxima eficiencia y adaptabilidad para incorporar cambios rápidos. Nuestra planta de combustibles sintéticos en Bilbao, que estará operativa a finales de 2023, ya será 100% digital. Para ello, hemos invertido inicialmente más de 60 millones de euros en la construcción de estas instalaciones, que están llamadas a ser una de las mayores plantas a nivel mundial de producción de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde, que es generado con energía renovable.

De manera paralela, hemos anunciado una inversión de 657 millones de euros en el complejo industrial de Sines (Portugal) para la creación de dos nuevas plantas de materiales poliméricos, 100% reciclables, que comenzarán a funcionar en 2025. A esta cantidad hay que añadir también otros 188 millones para la creación en Cartagena (Murcia) del primer centro de biocombustibles avanzados de bajas emisiones en España, que podrá usarse para aviones, camiones o coches y reducir 900.000 toneladas de CO2 al año.

Con ello, buscamos mejorar todos nuestros procesos industriales, poniendo a la digitalización en el centro de toda la cadena de valor: desde la planificación, la programación, la operación de nuestras unidades, hasta el mantenimiento y, por supuesto, la seguridad, donde los protagonistas son y serán siempre las personas.